Archivo para marzo 2008

Melancolía – Salomé U. de Henriquez.   Leave a comment

 
 
Melancolía.  
 
Hay un ser apacible y misterioso
que en mis horas de lánguido reposo
me viene a visitar;.
yo le cuento mis penas interiores,
porque siempre, calmando mis dolores,
mitiga mi penar.

Como el ángel del bien y la constancia,
en los últimos sueños de la infancia
aparecer le vi;
contemplóme un instante con ternura,
y "Oye -dijo-: las horas de ventura
pasaron para ti.

"Yo vengo a despertar tu alma dormida,
porque un genio funesto, de la vida
te aguarda en el umbral;
y benigno jamás, siempre iracundo,
te encontrará, del agitado mundo
en el inmenso erial.

"Yo elevaré tu espíritu doliente;
disiparé las nubes que en tu frente
las penas formarán;
consagra sólo a mí tus horas largas,
y enjugaré tus lágrimas amargas
y calmaré tu afán.

"Seré de tu vivir guarda constante,
y mi pálido tinte a tu semblante
trasmitirá mi amor.
Y te daré una lira en tus pesares,
por que al eco fugaz de tus cantares
se exhale tu dolor.

"Y te daré mi lánguida armonía,
que los himnos que entona de alegría
la ardiente juventud
jamás ensayarás, pobre cantora,
porque siempre la musa inspiradora
seré de tu laúd."

Dijo, y de entonces, cual amiga estrella
alumbra siempre, misteriosa y bella,
mi noche de dolor;
y me arrulla sensible y amorosa,
como arrulla la madre cariñosa
al hijo de su amor.

Y haciendo que en sus alas me remonte
a otro mundo de luz sin horizonte,
de dicha voy en pos;
y entonces de mi lira se desprende
nota sin nombre que la brisa extiende,
y escucha sólo Dios.

Yo te bendigo, fiel Melancolía;
tú los seres que anima la alegría
no vas a adormecer;
porque eres el consuelo de las almas
que del martirio las fecundas palmas
lograron obtener.

Por ti en los aires resonó mi acento,
y para dar un generoso aliento
al pobre corazón,
alguna vez la Patria bendecida
benévola me escucha sonreída
y aplaude mi canción.

No pido más: bien pueden los dolores
destrozar sin piedad las bellas flores
de la ilusión que amé;
que jamás, bajo el peso que me oprime,
mientras un rayo de virtud me anime,
la frente inclinare.

 
Salomé Ureña de Henriquez.

 

Publicado marzo 25, 2008 por rosawrosa en Poemas.

Por este hombre – Poldy Bird.   Leave a comment

 
 
 
POR ESTE HOMBRE
                                                                              
                                                                                                   
Por este hombre de manos como nidos y recorrí todos los caminos, caí en los precipicios, me zambullí en lo lagos y en los mares, me volví media loca de sed en los desiertos, me abracé en el trópico, fui enceguecida por el reflejo de la luz sobre las nieves perennes.
Por este hombre de frecuente sonrisa blasfemé, grité, mordí, me diferencié bien poco de las bestias.
Por este hombre de tranquilos gestos llegue a pensar que Dios era mentira.
Por este hombre que miraba asombrado la tristeza en mi rostro.
Por este hombre que no entendía el motivo de mis llantos.
Por este hombre que huia de mis explosiones y me encerraba en un sueño que lo aislaba de mi dura realidad.
Por este hombre yo he pasado noches levantada maquinando venganzas al mirarlo dormir como si nada de mi le interesara.
Por este hombre conocí las luciérnagas que se encienden en la mugre, y producen una hoguera en el territorio del cuerpo enamorado.
Y aprendí también a castigar diciéndole que no.
Y aprendí la soledad, el empecinamiento, la rabia, la rutina, la garganta ahogada, los celos, la desconfianza, el miedo, los reproches, las espinas, la sal.
Por este hombre conocí la bruma, la oscuridad, la asfixia.
Por este hombre no me quedé quieta desde el día en que decidimos intentar todo juntos
No tuve reposo, ni quietud.
No tuve tiempo para otra cosa que no fuera exigirle, exigirme pedirle, darle, quitarle, obligarlo a recibir.
Por este hombre de voz pausada y ojos comprensivos ya no me queda nada por conocer.
Todas las tramas, todas les redes todas ¡las cadenas, todos los matices.
Y soy una mujer igual a todas.
Y él un hombre muy parecido a todos.
Y La nuestra, una historia que se repite a diario, una historia que se escucha y se huele detrás de las puertas cerradas y las persianas bajas. La historia que comienza a entretejerse cuando los platos de la mesa quedan limpios y los niños se duermen. La historia con iniciales de cansancio, que a cada uno le parece única, irrepetible, diferente.
Es la historia de la falta de tiempo para estar juntos. La historia del cansancio y el sueño La historia de ser jóvenes y tener que luchar por el futuro.
Y él no entiende por qué una es tan dramática.
Y él no entiende por qué una le da importancia a cosas pequeñitas como el olvido de una rosa.
Y una lo ve un monstruo frío, sin compasión ni sentimientos.
Y é1 la ve a una imposible, incapaz de aceptarlo, de conocerlo.
Y el orgullo de ambos, el empecinamiento, la fatiga, las heridas constantes van dibujando un límite que separa… ; primero puntos suspensivos como los de los mapas; después, un hilo de agua; por fin, una montaña.
¿Y dónde están los que una vez sintieron que no podían vivir separados?
¿Dónde están los que temblaban cuando sus manos se rozaban apenas?
¿Dónde, los que recibían la madrugada conversando?
Allí, a cada lado de la montaña, solos.
Cuestión de dar un paso y voltearla.
Cuestión de hacer caer la piedra con los llantos.
Cuestión de desviar el curso de los ríos para que la echen abajo.
Sólo bastó que yo le entregara mis ojos mansamente y lo dejara mirarme en ellos.
Que se ablandara mi tensión, y mi cuerpo reconociera en él al dios, al mago.
Que refloreciera mi ternura.
Que dejara fluir naturalmente mis palabras. mis pensamientos mis ganas.
Por este hombre de manos como nidos. Por este hombre de tranquilos gestos. Por este hombre de voz pausada y ojos comprensivos, conozco la felicidad. la paz, la suerte de haber llegado a un puerto sin tormentas, a una orilla de luz a una permanente construcción, a un encuentro en el que nos reconocemos y nos necesitamos.
 
Poldy Bird. 

 

Publicado marzo 25, 2008 por rosawrosa en Cuentos...

Tengo.   Leave a comment

 
 
Tengo.
 
Tengo sed de un amor lejano y presentido,
que bañe de rocío mis mañanas blancas,
que humedezca mis labios balbuceantes,
y resuene en mis oidos cadenciosamente,
al son del compás lento y rítmico del mar.

Tengo frío de un amor que me cobije,
que guíe mis pasos errantes y vacilantes
más allá del sórdido murmullo mundanal;
que escuche mi risa, mi queja y mi llanto,
aleje mis insomnios de su tormentoso andar.

Tengo ansias de un amor que me refleje,
que sea mi horizonte, mi tierra y mi mar,
que clave fielmente sus raices en mi suelo,
heredad que sin memoria he presagiado,
el final de mi abrumado y largo deambular…

 
Autor desconocido por mí. 
 

Publicado marzo 25, 2008 por rosawrosa en Poemas.

Dicen – Silsh   Leave a comment

 
 
Dicen.
 
Dicen que me buscaste en los rincones
bajo jazmines vestidos de septiembre
mientras ardían holocaustos por los ríos.
 
Que ofreciste rescate por mis ojos
y una pasión rotunda por mi boca.
 
Que provocante la tarde creció entonces
por maniatar los bordes de la duda,
mientras adormecías al eco
en los suburbios de la noche.
 
Que estableciste puntajes al suicidio
hasta burlar la finitud frente al espejo.
 
Que un feroz aluvión de madrugadas
pudo tapar con cenizas tu cabello
a la espera de un puñado de ilusiones.
 
Dicen que vas dejando marcas
en la corteza de los árboles.
 
Que cambiaste calendarios a las flores
por no saber que hacer para encerrarme
entre lanzas de acero y azulita.
 
Que hay lluvias que cercaron mi música
junto al declive de balanzas certeramente infieles.
 
Que sobornaste a la luna
cuando te dio la espalda
con su cara más triste junto al muelle.
 
Que la espiral antigua con sabor a esperanza,
trepó por tu dorsal hasta encenderte
en la espera peculiar de lo negado
y cien rayos partieron tus arenas
hasta licuar el sol frente a las olas.
 
Dicen que regalaste tus proyectos
al no encontrar timón que los sostenga
mientras la bruma dejó rastros en los labios,
envilecidos por una brújula sin norte de palabras.
 
Que aún quedan caricias entreabiertas
al lenguaje por no haber sido profanadas
ante la terca rebelión de la distancia.
 
Dicen… que aún me estás nombrando.
 
Pero sé que malvendiste cada sueño
en el costado sepia de un verano.
 
 
Silsh.
 

Publicado marzo 23, 2008 por rosawrosa en Poemas.

Amor – Groucho Marx.   Leave a comment

 

 

 
Amor.
 
-Amor-, es un concepto dificil de encajar en un molde concreto.
Actualmente, se utiliza el concepto -amor- tan a la ligera que
ya casi no quiere decir nada.El uso de la palabra-amor-deberia
limitarse a un unico tema:la relacion
 entre un macho y una hembra 
un hombre y una mujer…
                            
Groucho Marx.
 

 
 

Publicado marzo 23, 2008 por rosawrosa en Frases.

La luna me dijo…   Leave a comment

 
 
 
La luna me dijo…
 
Ayer conversé con la luna,
ella me dijo…
que hay un loco poeta que en ella se inspira
y que por las noches… mirándola,
escribe poesías…
La luna me dijo…
que siempre la visitan dos jóvenes amantes
entre perfume de rosas y jazmines
extasiados por esos aromas fragantes
se besan iluminados por su tenue luz,
escuchando romántica música de violines
La luna me dijo…
que hay una niña enamorada,
que a la orilla del mar añora un amor perdido,
que tiene pena en su corazón
por ese amor no correspondido.
La luna me dijo tantas cosas!..
que rodando por la noche
llena de fantasías todo lo vé…
me ha dicho que muchas veces ha visto
 
mis lágrimas, ha sentido mis congojas,
que llorando por una  causa perdida…
siempre me ve…
pero también me dijo en secreto…
que ella sufre por un amor imposible,
que nunca podrá ser…
del sol se ha enamorado…
pero nunca podrán ser amantes
pues ambos están muy distantes
y sólo a la distancia se ven al amanecer.
 
Autor desconocido por mí.
 

Publicado marzo 23, 2008 por rosawrosa en Poemas.

El amor – Osho.   Leave a comment

 
 
 
El amor.
 
El amor en uno mismo es valioso: no tiene ningún propósito, no tiene ningún fin.
 
Tiene una inmensa significación; una gran alegría; un éxtasis en sí mismo, pero estos no son fines. El amor no es un negocio donde importan los propósitos, las metas. Siempre hay una cierta locura en el amor…. El amor no tiene razón alguna. Simplemente puedes decir : "No sé . Todo lo que sé es que amar es experimentar el espacio más hermosos dentro de uno mismo." Pero eso no es un propósito. Ese espacio no es mental. Ese espacio no puede ser convertido en una comodidad. Este espacie es como un capullo de rosa con una gota de rocío sobre sí brillando como una perla. Y con la primera brisa de la mañana y al sol, el capullo está bailando.
El amor es la danza de tu vida.
 
Osho.

 

Publicado marzo 23, 2008 por rosawrosa en Revoltijo...

Felices Pascuas !!! – El pan de Cristo.   Leave a comment

 
 
 

El pan de Cristo.

El siguiente es el relato verídico de un hombre llamado Víctor. Al cabo de meses de encontrarse sin trabajo, se vio obligado a recurrir a la mendicidad para sobrevivir, cosa que detestaba profundamente. Una fría tarde de invierno se encontraba en las inmediaciones de un club privado cuando observó a un hombre y su esposa que entraban al mismo. Víctor le pidió al hombre unas monedas para poder comprarse algo de comer.

—Lo siento, amigo, pero no tengo nada de cambio —replicó éste.
La mujer, que oyó la conversación, preguntó:
—¿Qué quería ese pobre hombre?
—Dinero para una comida. Dijo que tenía hambre —respondió su marido.
—¡Lorenzo, no podemos entrar a comer una comida suntuosa que no necesitamos y dejar a un hombre hambriento aquí afuera!
—¡Hoy en día hay un mendigo en cada esquina! Seguro que quiere el dinero para beber.
—¡Yo tengo un poco de cambio! Le daré algo.
Aunque Víctor estaba de espaldas a ellos, oyó todo lo que dijeron. Avergonzado, quería alejarse corriendo de allí, pero en ese momento oyó la amable voz de la mujer que le decía:
—Aquí tiene unas monedas. Consígase algo de comer. Aunque la situación está difícil, no pierda las esperanzas. En alguna parte hay un empleo para usted. Espero que pronto lo encuentre.
—¡Muchas gracias, señora! Me ha dado usted ocasión de comenzar de nuevo y me ha ayudado a cobrar ánimo. Jamás olvidaré su gentileza.
—Estará usted comiendo el pan de Cristo. Compártalo —dijo ella con una cálida sonrisa dirigida más bien a un hombre y no a un mendigo. Víctor sintió como si una descarga eléctrica le recorriera el cuerpo.
Encontró un lugar barato donde comer, gastó la mitad de lo que la señora le había dado y resolvió guardar lo que le sobraba para otro día. Comería el pan de Cristo dos días. Una vez más, aquella descarga eléctrica corrió por su interior. ¡El pan de Cristo!
—¡Un momento! —pensó—. No puedo guardarme el pan de Cristo solamente para mí mismo.
Le parecía estar escuchando el eco de un viejo himno que había aprendido en la escuela dominical.
En ese momento pasó a su lado un anciano.
—Quizás ese pobre anciano tenga hambre —pensó—. Tengo que compartir el pan de Cristo.
—Oiga —exclamó Víctor—. ¿Le gustaría entrar y comerse una buena comida?
El viejo se dio vuelta y lo miró con descreimiento.
—¿Habla usted en serio, amigo?
El hombre no daba crédito a su buena fortuna hasta que se sentó a una mesa cubierta con un hule y le pusieron delante un plato de guiso caliente. Durante la cena, Víctor notó que el hombre envolvía un pedazo de pan en su servilleta de papel.
—¿Está guardando un poco para mañana? —le preguntó.
—No, no. Es que hay un chico que conozco por donde suelo frecuentar. La ha pasado mal últimamente y estaba llorando cuando lo dejé. Tenía hambre. Le voy a llevar el pan.
El pan de Cristo. Recordó nuevamente las palabras de la mujer y tuvo la extraña sensación de que había un tercer Convidado sentado a aquella mesa. A lo lejos las campanas de una iglesia parecían entonar a sus oídos el viejo himno que le había sonado antes en la cabeza.
Los dos hombres llevaron el pan al niño hambriento, que comenzó a engullírselo. De golpe se detuvo y llamó a un perro, un perro perdido y asustado.
—Aquí tienes, perrito. Te doy la mitad —dijo el niño.
El pan de Cristo. Alcanzaría también para el hermano cuadrúpedo. San Francisco de Asís habría hecho lo mismo —pensó Víctor.
El niño había cambiado totalmente de semblante. Se puso de pie y comenzó a vender el periódico con entusiasmo.
—Hasta luego —dijo Víctor al viejo—. En alguna parte hay un empleo para usted. Pronto dará con él. No desespere. ¿Sabe? —su voz se tornó en un susurro—. Esto que hemos comido es el pan de Cristo. Una señora me lo dijo cuando me dio aquellas monedas para comprarlo. ¡El futuro nos deparará algo bueno!
Al alejarse el viejo, Víctor se dio vuelta y se encontró con el perro que le olfateaba la pierna. Se agachó para acariciarlo y descubrió que tenía un collar que llevaba grabado el nombre del dueño.
Víctor recorrió el largo camino hasta la casa del dueño del perro y llamó a la puerta. Al salir éste y ver que había encontrado a su perro, se puso contentísimo.
De golpe la expresión de su rostro se tornó seria. Estaba por reprocharle a Víctor que seguramente había robado el perro para cobrar la recompensa, pero no lo hizo. Víctor ostentaba un cierto aire de dignidad que lo detuvo. En cambio dijo:
—En el periódico vespertino de ayer ofrecí una recompensa. ¡Aquí tiene!
Víctor miró el billete medio aturdido.
—No puedo aceptarlo —dijo quedamente—. Solo quería hacerle un bien al perro.
—¡Téngalo! Para mí lo que usted hizo vale mucho más que eso. ¿Le interesaría un empleo? Venga a mi oficina mañana. Me hace mucha falta una persona íntegra como usted.
Al volver a emprender Víctor la caminata por la avenida, aquel viejo himno que recordaba de su niñez volvió a sonarle en el alma. Se titulaba Parte el Pan de Vida. . . .

Autor desconocido por mí.


 

Publicado marzo 23, 2008 por rosawrosa en Cuentos...

Amor – Susana Gorostarzu.   Leave a comment

 
 
A M O R 
 
Ambigua y fina sensación interna
que se oculta y evita hacerse externa.
Un viaje que se realiza a través del alma humana,
lo abierto o lo cerrado, cualquier posibilidad que hermana.
 
Algo que somos nosotros,
tratando de ser algo más que nosotros,
que nos obliga, nos moviliza e inquieta,
nos hace repasar, examina, se presenta.
 
Es la Conciencia
la que rige cada acto realizado
cada pensamiento, desarrollado,
el sentimiento valorado.
 
La que debemos aceptar obedientes
si queremos Paz y no un infierno ardiente,
para poder vivir dignamente
alta la frente, pisando firmemente.

 

     Susana  Gorostarzu.
 

Publicado marzo 19, 2008 por rosawrosa en Poemas.

Quizás, quizás !!!… – Alfonsina Pais.   Leave a comment

 
 
 

 

QUIZÁS, QUIZÁS!!!…

 

 

Solo fue un encuentro de miradas

desde ese instante entraste a mi alma,

en ese momento perdiste la calma.

Sentados, uno al lado del otro,

¡dos desconocidos queriéndose conocer!

Palabras al azar, intento de conversar.

La sonrisa presta, ¡me voy a enamorar!

respuestas amables, la puerta se abre

y la seducción funcionando a pleno,

¡si me besara me muero!

Frases comunes sonando geniales,

risas nerviosas, mal disimulo,

nos gustamos, nos seducimos

las feromonas están muy monas

y todo el juego esta a pleno…

 

Nos presentamos, nos sonreímos,

una cita que es promesa

regalo de la vida ¡sea bienvenida!

quizás sea… quizás no…

arriesgar por el amor

es la mejor intención!!!

 

Alfonsina Pais.

 

 

Publicado marzo 19, 2008 por rosawrosa en Poemas.