La anciana campesina.   1 comment

 
 
 
LA ANCIANA CAMPESINA.
 
La anciana campesina caminaba lentamente, cargando con dificultad un atado de leña para alimentar una hoguera en la que cocinaba.  Su rancho era un pedazo de techo caído sobre una pared, formando un espacio triangular dentro de éste. 
Un juez que en su tiempo libre paseaba por el campo, se encontró con ella y conmovido por la edad y las condiciones en las que vivía la humilde mujer, decidió buscar la manera de ayudarla. 
La señora en forma alegre y determinada, le contó al juez que comía de lo que crecía en la granja, que tenía algunas gallinas y una vaca que le producían lo indispensable.  No había tonos de queja ni de carencia en la conversación de la anciana, todo lo contrario, sus palabras estaban plenas de gratitud y esperanza.  Después de haber conversado un buen rato, el juez le preguntó a la campesina:
–    Disculpe señora, ¿hay alguna forma en que yo la pueda ayudar? ¿Tal vez ropa, o medicinas?  Si en algo puedo colaborarle, sólo dígame y con gusto haré lo que pueda. 
La anciana guardó silencio por un momento, y finalmente respondió:
–    Muchas gracias, en realidad no necesito nada para mí, pero sí para el viejito.
–    ¿El viejito?-, preguntó el juez. 
–    Sí -continuó la señora-, está muy enfermo, está adentro en la casa, ya no se puede ni parar, tiene muchos dolores, me toca hacerle todo porque el pobre no puede ni moverse. 
–    ¿Y qué tiene su esposo?- replicó el juez, sorprendido. 
–    No es mi esposo -respondió la anciana-, es un viejito que encontré desamparado y ¿cómo lo iba a dejar solito?  Hace como dos años que lo estoy cuidando. 
El juez se quedó pensando: "Nadie es tan pobre que no pueda dar, ni nadie es tan rico que no necesite recibir"
 
Autor desconocido.
 
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Publicado junio 2, 2007 por rosawrosa en Cuentos...

Una respuesta a “La anciana campesina.

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  1. Hola Rosa, entré a tu espacio de casualidad, ya sabes, unos nos llevan a otros..
    primeramente entré a tu espacio alemán, Meine kleine Ecke  como tu muy bien le llamas
    de verdad que me ha llamado mucho la atención ver un espacio en ese idioma, me gustaría saber bien elidioma para poder traducir lo que escribes, pero desgraciadamente no es así,
    se muy poquito de esa lengua. De todos modos seguiré visitandolo, tienes unas cosas preciosas
    mira que llevo vistos espacios pero ninguno cono el tuyo, te felicito por ello. y te invito a ver mi humilde jardin cuando te apetezca hacerlo.
    De la anciana campesina, ¿qué te puedo decir? es todo un ejemplo de solidaridad y en verdad todos podemos dar de lo que nos sobra, o simplemente para ayudar a los demás aunque no nos sobre , y claro que estamos necesitados de otras cosas, nunca lo tenemos todo! por eso debemos estar abiertos a recibir lo que nos ofrecen,
    Yo te ofrezco desde hoy mi amistad.
    Un beso enorme desde Valencia
     
    Sigo viendo tus rinconcitos…..

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