Archivo para febrero 2007

Aquello que más quiero.   Leave a comment

 
 
Aquello que mas quiero.
 
Pronuncio llorando el desvelo necesario
la gota tardía de un mágico testamento,
pues hoy busqué tus páginas entre varios
sueños de cartón que vinieron en tu aliento,
en cada rincón de estas horas silenciosas
donde se escucha solo, el beso de una simpleza,
mis aires de octubre perdieron sus rosas
mis vientos de marzo tu afable tibieza,
y entre tanto frío, frío descalzo,
húmedas capas de otoños frustrados,
te miro tan mía…te hablo, por si acaso,
escuchas mi llanto gemir en un trago,
y es tan penoso transcribir mis ocasos,
que muero por siempre al valer mi letargo,
y tu mujer…me dejas ir, sin darme altiva
el sentir tan solo mi silente destrozo,
te juegas por aquello que ni siquiera te mira
y dejas al amor, entre lágrimas y sollozos,
pero sé que he sido un fugaz pasajero
una estrella que muere sin pena ni gloria,
un merodeador de las químicas y espero
que nunca te olvides de pasar por mi historia,
pues pronuncio llorando lo que nunca me diste
la asignatura pendiente que quedará y prefiero,
cargar con la pena pensando que fuiste
el amor de una vida…aquello que mas quiero!
 
Autor desconocido por mí.
 
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Publicado febrero 28, 2007 por rosawrosa en Poemas.

El barrio – Hilda Herrera.   1 comment

 
                                                                                                                           Sebastien Monzari.
 
El barrio.
 
Subo la persiana, la chimenea de la refinería destaca en el paisaje, frondosos árboles de tupidas ramas pueblan las calles del barrio, la quietud de la bahía se ve iluminada por el reflejo del sol, el mismo da un tono de plata a las aguas, haciendo gala al nombre del río color de león. La mañanita esta tranquila, los chicos a la escuela, el diariero, el cartero, uno que otro vecino a hacer las compras. Con mi bolsa de mandados emprendo la recorrida diaria, tomo por Humbolt, la calle de entrada a la refinería, por esta llego a la plaza Lafone, corazón de La Teja, la misma que en mil novecientos catorce a iniciativa de los alumnos de la escuela numero cincuenta y siete segunda fundada en la zona, fue poblada de árboles. En un acto, en el día del árbol con la emotiva participación de José Pedro Várela Acevedo, hijo del reformador, donde se entono por primera vez la marcha "Mi Bandera", la mayoría de dichos árboles aun pueblan la plaza.
En el banco habitual don José, personaje que ya forma parte de la plaza, empleado fundador de la fabrica de vidrio, arrastra tras de sí una triste historia. Sus hijos sindicalistas de la misma fabrica, una noche fría del invierno de mil novecientos setenta y cuatro desaparecieron, su esposa enfermo de pena y al poco tiempo murió, y quedo don José con su mente perturbada, sentado en la plaza esperando los hijos. 
Tomando por Carlos María Ramírez, columna vertebral de La Teja, a principios del mil ochocientos "Camino del Cerro", colmada de negocios, centros escolares, policlínica, biblioteca, todo el día es un afluente permanente de personas.
Llego a la plaza Veinticinco de Mayo, que esta frente a la capilla "Sagrada Familia" tradicional del barrio, hago mis compras y vuelvo por Carlos Tellier camino a la bahía, al llegar a Berinduague me enfrento con el parque tejano,pequeño pulmón del barrio, lugar de esparcimiento de niños y adultos mayores, junto a la escuela ciento setenta, conocida por todos como "La de la Ancap", a la que yo concurrí, de la que guardo gratos recuerdo como aquella fiesta de fin de año, para la que estrene túnica, me sentía orgullosa con mi nívea vestimenta, larga, porque tenia que durar dos o tres años, dura como un cartón por el almidón, para completar una moña grande azul brillante.
Orgullosa caminaba como un pato, una repentina lluvia de verano llega sin avisar, empapada, no podía separar las manos de la pegajosa prenda, furiosa llegue a casa gritando y llorando que nunca mas me ponía una túnica almidonada, la risa de mama me desoriento, sin dejar de reír me señalo el espejo, reflejada en el me vi, la moña caía mustia, la túnica chorreaba un liquido blanco, mi cara roja por la rabia contrastaba con las manchas blancas del almidón, parecía un payaso, me ahogue de risa, por supuesto nunca mas me almidono la túnica. 
Medio día las calles se colman de niños y adolescentes que salen y entran de sus respectivos centros educativos, su bullicio repentinamente como empieza, termina, dando paso a la tranquilidad de la siesta.
Las casitas de tejas, en su mayoría la habitan jubilados de la refinería, los que arreglan con esmero los diminutos jardines. A fines del mil ochocientos las construcciones que se hicieron para el "Saladero Lafone" vistas desde el antiguo "Camino del Cerro" solamente mostraban sus techos de tejas, eso dio nombre al barrio.
En la tardecíta inunda el ambiente el olor penetrante del "Bao" una de las pocas industrias que queda en la zona, otrora industrial.
La quietud va ganando las calles del barrio, las mismas que recorrían las lavanderas camino a "La Cachimba del Piojo", las que trillaban las tropas camino a los frigoríficos después de haber cruzando el Miguelete a pie, por las que transita en junio la procesión de María Auxiliadora y las mismas que vieron la heroica resistencia en tiempos funestos.
El sol se oculta detrás del cerro, del lado opuesto la silueta de la ciudad sé ve brumosa, en la semi penumbra del anochecer la luz roja de la chimenea se refleja en las nubes, en las paredes, en las calles del barrio. 
Antes de bajar la persiana veo la llama que como siempre esta ahí. En muchas partes del mundo dicha llama tiene distintos significados, acá en nuestro barrio, ¿ porque no? La esperanza.
 
Hilda Herrera.
 

Publicado febrero 26, 2007 por rosawrosa en Cuentos...

Perfume de resurrección – Victoria L.Aristizabal.   Leave a comment

 
 
Perfume de Resurrección.
 
¿Quieres que me ocupe de tu jardín?
 Conozco las flores mejor que tú, para un fin
¿Serías mi jardinero si me traes una flor nueva?
una que se eleve a los cielos y alli cortar
retazos de nimbos, de iris y rociclares
y alli por esos lares seguro que recortarás
con el alma, ¿Con que más? y el viento
te llenará de olor el sentimiento y con
este olor te llenarás de amor y me traerás
rosas rojas, blancas y nacaradas, rosas
como celajes, con perfumes de gozo y triunfo
para encontrar el camino a través de este
olor fino, flores mi jardinero con retazos de
firmamento, con el alba y el ocaso, flores
para el remanso, para el amor, para el dolor
como para el fracaso que levanten los sentidos
que izen de nuevo a todos los cáidos, a los que
se han dormido, a los congelados del amor, a
quiénes no han superado el  dolor, a todos
ellos mi jardinero córtales las más bellas
rosas y dímeles además palabras olorosas
como las rosas con  distinto significado,
palabras que huelan a amor acaramelado
a menta, a canela, a hiervabuena, a sándalo
a arándanos, fresas y frambuesas, quizás
a chocolate que también nos arrebate y
traiga a nuestra memoria, la gloria
de la sensación, olores de resurrección.
 
VICTORIA LUCIA ARISTIZABAL.
 

Publicado febrero 26, 2007 por rosawrosa en Poemas.

Tomé tu piel – Elsa Serrano.   Leave a comment

 
 
 
Tomé tu piel.
 
Tomé tu piel como se toma al viento,
tejí entre tus ramas mil pasiones,
dejé pasar miradas sin aliento
para tomar la vida de tus labios.

Tejí tu piel con lágrimas y perlas,
deje morir mi sueño entre tus hilos,
así quedó la noche de tu ausencia
solo la luz que iluminaba el tiempo.

Elsa Serrano.

 

Publicado febrero 26, 2007 por rosawrosa en Poemas.

Te entrego toda mi amistad – Tikismikis.   Leave a comment

 
 
Te entrego toda mi amistad.
 
Quiero amiga estar a tu lado
brindarte todo mi apoyo.
Quiero amiga entregarte
todas las estrellas,
y que los destellos de cada estrella
iluminen tus pasos
para que no tropieces.
Quiero llevarte las nubes
para que sequen tus lágrimas cuando estés triste.
Quiero darte el Sol
para que tengas energías
y alegría por todos los días.
Quiero entregarte la Luna
para que en las noches
tengas felices sueños
y tus deseos se hagan realidad.
Quiero entregarte mi vida,
y cuando me necesites…
ahí estaré.
K tengas una buena semana TIKISMIKIS.
 
P.D.Gracias Tikismikis por este hermoso regalo…
 
Rosa.
 
 

 

Publicado febrero 25, 2007 por rosawrosa en Poemas.

Que tengas…   Leave a comment

 
 
 
 
 
 
 
¨ Que tengas suficiente felicidad que te haga dulce,
suficientes pruebas que te hagan fuerte,
suficiente esperanza que te haga feliz ¨.
 
Autor desconocido por mí.
 
 
 
 
 
 

Publicado febrero 23, 2007 por rosawrosa en Frases.

Patricia – Hilda Herrera.   Leave a comment

 
 
 
Patricia.
 
 
Aun antes de nacer ya se percibía que seria muy molesta, un embarazo que se paso de fecha, nació casi quince días fuera de tiempo.
Una fría e inhóspita noche de fines de junio, se le antojo nacer, a las cuatro de la madrugada fue toda una odisea llegar al sanatorio que quedaba veinte kilómetros.
La mitad de su primer año lo paso internaba, entro por una enfermedad y se agarro diez, medio año durmiendo en el suelo, corriendo desesperada cada vez que sé sabia que el médico de guardia iba a la sala, comiendo naranjas, era lo mas barato que había, hoy no las puedo ni ver, su solo olor me recuerda esa época.
El ciclo escolar fue un rosario de citaciones por su conducta desordenada, volvía de la escuela con la túnica desgarrada y un o dos arañazos todos los días 
Es justo decir que mucha de las veces era por defender a sus hermanos más chicos.
Con cuatro años acompañaba a sus hermanos a la escuela y se ponía en la cola del comedor, paso meses haciendo eso hasta que se dieron cuenta.
Cuando se torno realmente difícil fue al llegar a la adolescencia, la convivencia con sus hermanas era una batalla campal, en la UTU todos días tenia un problema.
Los profesores me citaban para darme quejas, yo no sabia que decir ante un argumento tan convincente, – señora, que le puedo decir, le hablo y me mira como un gusano-
Todo se complico mas al encontrarse un enamorado, buscaba cualquier motivo para salir a verse con él.
Se había vuelto una contienda, ella queriendo salir y yo no dejándola.
Pero igual siempre encontraba la manera de escaparse, una de estas veces se fue por la ventana, pacientemente la espere con el palo de la escoba, al entrar sigilosamente le di dos palos y este se rompió.
No dijo ni pío, por la rendija de la puerta la observe, se había sacado la ropa y dos largas y violáceas marcas le cruzaban los hombros y la parte de atrás de los muslos.
El remordimiento me mataba pero no podía hacer nada sino perdería la poca autoridad que tenia.
Era la hora de buscar los chicos en la escuela, la tarde de agosto estaba de terror, un viento helado que por momentos se volvía llovizna, el cielo plomizo no presagiaba nada bueno.
Me puse todo el abrigo que encontré, pase por el dormitorio a darle una mirada a Patricia, ya se me había pasado la rabia y me sintió culpable, en la habitación no estaba, salí presurosa.
El viento helado me golpeo el rostro, mis ojos no daban crédito a lo que veían, por el largo pasillo hacia la calle iba Patricia, muy oronda de pantaloncitos cortos y musculosa.
 
Hilda Herrera.

 

Publicado febrero 22, 2007 por rosawrosa en Cuentos...