Archivo para junio 2006

Eternos los buenos jugadores – Victoria L.Aristizabal   Leave a comment

 
 
 
ETERNOS LOS
JUGADORES BUENOS.
 
 
Hoy me engalané el alma de azul y blanco
y en mi corazón el sol mas once estrellas
que entregaron su valentía en una cancha
con honor y el amor de su país en su pecho
enamorado sudando una camiseta que fué
triunfal
 
No puede quedar el espíritu cautivo
cuando ha sido el país que mas me convenció
el que para mi mejor jugó y estoy segura que
Argentina les recibirá como triunfadores
aunque no tengan una copa en su mano
en el mundo entero quedó la certeza de
quiénes fueron realmente los ganadores
 
Yo guardo en mi espíritu este sentir
y lo dejo conmigo cautivo, con la alegría
que me proporcionaron durante sus partidos
que despertaron mi pasión aun sin ser mi país
hombres fieros, batalladores, hábiles, aguerridos
para quiénes el cielo y las nubes le saludan
y su sol les seguirá calentando y animando
como campeones que son
 
Como Colombiana de alma y corazón
no tengo menos que felicitarles y desearles
que se sientan muy honrados por toda su labor
en este mundial, que la copa se la llevara la
suerte esta vez pero el buen futbol se lo lleva
todo el equipo como su director y todo el pais
como el mundo entero que quedó con el grito
en sus almas de que Argentina debió ser el
campeón
 
®VICTORIA LUCIA ARISTIZABAL®
BOGOTA COLOMBIA
JUNIO 30 DE 2006.
 

Publicado junio 30, 2006 por rosawrosa en Poemas.

Rosas y espinas – Skorpiona.   Leave a comment

 
 
 
ROSAS Y ESPINAS
 
En ramillete de flores…
¿las rosas son las más bellas?
 
Son las rojas color sangre
sinónimo de pasión,
enarbolan al amor
seducen con su fragancia.
 
Las blancas como algodón
con delicada pureza,
se entregan en castidad
a flor de piel inocencia.
 
Son las rosas cual arco iris
de tonos varios florecen,
efímera es su belleza
al marchitarse sus pétalos.
 
Presentes en alegrías
y en funerales también,
rosas con bellas espinas…
¡que no me envíen jamás!
 
©SKORPIONA.
 

Publicado junio 30, 2006 por rosawrosa en Poemas.

Lucía – Humberto.   Leave a comment

 
 
                                                                                                                                                       Kenvin Pinardy.
 

LUCÍA

 

Lucía palidece por la noche

y vuelve a su color durante el día;

en la tiniebla se destierra al llanto

y reaparece al alba, con la risa;

va del umbroso polo de la muerte

al extremo radiante de la vida.

 

Los ajenos misterios de su vida

umbríos son como la oscura noche,

su espíritu es santuario de la muerte

y es ánfora también de luz del día,

de una fúnebre flauta tiene el llanto

y de un ángel en éxtasis la risa.

 

El quieto mundo de su clara risa

cual Sísifo se entrega a amarga vida;

su consigna indeleble será el llanto

al ir por las veredas de la noche.

Al reavivarse en la ilusión del día

no sentirá el masaje de la muerte.

 

Dios no explica las formas de la muerte

al ángel prisionero de la risa;

un remedo de luz le da en el día

y a eso quiere que le llame vida.

Cual madreselva de la tibia noche

Lucía perfuma el orbe con su llanto.

 

Lucía es devorada por el llanto

cerca del ojo oculto de la muerte,

es un drama de angustias en la noche

y una farsa en el día con su risa,

su alma es ying-yang en esta vida

también ambigüedad de noche y día.

 

Su completa impresión de habitual día

tiene marcada con euforia y llanto,

porque sabe el destino de su vida

teme al abrazo frío de la muerte,

el pesar del fantasma de su risa

se agiganta en la estrella de su noche.

 

Sonámbula en la noche y en el día

con el remedio de su risa o llanto

no busca muerte ni desea vida.

 

Humberto

Publicado junio 30, 2006 por rosawrosa en Poemas.

Hola ángel amado.   Leave a comment

 
 
 

Hola Angel Amado

 

Buenos días Amor de mi Alma…

Estoy en el Universo, esperando tu encuentro…

Ámame como te Amo…

Siénteme como te Siento…

Mi Sueño mas profundo eres Tu…

Mi Secreto mas intimo eres Tu…

Mi Deseo mas grande es tenerte entre mis brazos…

 

Autor desconocido por mí.

 

Publicado junio 30, 2006 por rosawrosa en Revoltijo...

Bendito sea el mundial con que soñamos.   Leave a comment

 
 
Bendito sea el mundial con que soñamos.
 
 
Bendito sea el Mundial con que soñamos.
Bendito cada nombre que ha sido designado.
Benditos los pibes que siempre sacamos.
El peso de la historia, el respeto ganado.
Malditos sean los recuerdos dolorosos.
Maldita la impotencia, la injusticia que vivimos.
El volvernos a casa cada uno por su lado.
Las finales sin jugar, el quedar en el camino.
Bendita la anestecia general a los dolores,
Las tristezas que curamos con abrazos,
Las gargantas que se rompen por los goles,
El sentirnos los mejores por un rato.
Malditos los sorteos y los Grupos de la Muerte,
Los controles sin azar que signaron nuestra suerte,
Malditos los mezquinos que juegan sin poesía,
Los que pegan, los que envidian, los que rompen y lastiman.
Bendito sea el orgullo con que entramos a la cancha,
El potrero y la pelota no se manchan,
La tv que repite la gambeta,
Inflar las redes de los otros, inflar el pecho de los nuestros
Merecer la CaMiSeTA!!!
Los turistas, los cronistas, los sponsors, los amigos
El himno, las mujeres siguiendo los partidos.
Benditas las cábalas que dan resultado,
Las risas y el llanto que guardaremos tanto.
Y bendito ese momento que nos regala el fútbol
De poder cambiar nuestro destino..
Y sentir otra vez y frente al mundo …
lo "glorioso" y lo "groso" de ser ARGENTINO.
 
Vamos Argentina todavía !!!
 
Autor desconocido por mí.
 
 
 
 

Publicado junio 30, 2006 por rosawrosa en Revoltijo...

Papito…cuanto te quiero.   1 comment

 
 
 
Papito…cuanto te quiero.

 

El día que mi Hija nació, en verdad no sentí gran alegría. Por que la decepción que sentía parecía, ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener una hija.
¡Yo quería un varón!
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.
En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisita de mi Carmencita y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes sobre planes, todo sería para mi Carmencita.
Este relato era contado a menudo por Randolf, el padre de Carmencita y Yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande
para vivir de Randolf según decía el mismo.
Una tarde estaba mi familia y la de Randolf, haciendo un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos: Papi,… cuándo cumpla quince años ¿Cuál Será mi regalo?.
-Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos,
¿No te parece que falta mucho para esa fecha?
Bueno papito,… tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí. La conversación se extendía y todos participamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas.
Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba Carmencita quien ya tenía catorce años.Randolf se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de Carmencita, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicite al dichoso papá.
Carmencita ocupaba toda la alegría de la casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente en el de su papá.
Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando Carmencita tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no cayera…Ya instalados en la iglesia, vimos como Carmencita fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento.
La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi hacia el hospital.
Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, qué debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.
Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.
Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:
-¿Voy a morir, no es cierto? ¿Te lo dijeron los doctores?
– No mi amor…no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado sobre este mundo, respondió el padre.
-¿Van a algún lugar?
¿Pueden ver desde lo alto a su familia?
¿Sabes si pueden volver? preguntaba su Hija.
– Bueno hija,… en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el mas allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
-¿Al viento? ¿Y cómo lo harías?
-No tengo la menor idea hijita, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡UN CORAZÓN!
¿Dónde hallar un corazón?
¡Un corazón!
-¿Dónde Dios mío?
Ese mismo mes, Carmencita cumpliría sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos,
las cosas iban a cambiar.
El Domingo por la tarde ya Carmencita estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planeado. ¡Éxito total! Sin embargo, Randolf todavía no había vuelto por el hospital y Carmencita lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que ya todo estaba muy bien y que su papito sería el que trabajaría para sostener la familia.
Carmencita permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron.
Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre:
"Carmencita, hijita de mi corazón: Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante.
Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por mi hija… Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras.
¡¡Vive hija!!
¡¡Te amo con todo mi corazón!! "
Carmencita lloró todo el día y toda la noche; Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho y susurró:
" Papi,… ahora puedo comprender cuanto me amabas yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir "Te Amo" y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces ".
En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de Carmencita, alzó la mirada al cielo, intentó secar las lagrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.

Si este mensaje tocó tu corazón, envíalo a tus mejores amigos como señal de tu amistad, en estos momentos aunque yo estoy llorando, decidí compartir esto contigo y decirte: Por favor nunca dejes de decir "TE AMO" No sabes si será esa la ultima vez…

Autor desconocido por mí.

Publicado junio 29, 2006 por rosawrosa en Cuentos...

Tus palabras – Sergi P.Castañeda.   Leave a comment

 
                                                                                                                                                                       Dave.
 
P A L A B R A S
 
! Que tus palabras sea como
aguas mansas pero en constante
movimiento, que con paciencia
se van abriendo camino.
 
 
! Que sean una bendición para
los campos áridos, que sean
dadoras de vida para todas
las plantas que se nutran de
tus palabras convertidas
en agua.
 
 
! Que con dulzura se introduzcan
en la vida de los sedientos, que
necesitan de un trago para seguir
viviendo, no te fijes quien se
aprovecha de ellas, simplemente
fluye.
 
 
Las palabras pueden ser una poesía,
una frase celebre, un consejo, un cuento,
una felicitación, una reflexión, incluso
hasta un chiste, sin embargo deben
seguir un cauce de amor para que
llegue a todos.
 
 
! Pero ten cuidado porque
tus palabras pueden ser también
en un momento dado, como las
aguas que bajan con fuerza .
 
 
! Veloces
y turbulentas ,
 destructivas y mortales,
pues a su paso se desbordan
y ahogan.
 
 
Esta diferencia radica ,
en los sentimientos
que nos embargan en el momento que
las emitimos.
 
 
De cada quien depende
que nuestras palabras den vida o por
el contrario destruyan  y asesinen.
 
 
! Transformémonos igual que el agua !
 
 
! Que nuestras palabras y pensamientos
cuando no sean positivos que se conviertan
en hielo, y queden mudas y estáticas. !
 
 
! Que cuando sean para compartir
estas sean liquido, que se usa
para conservar y crear la vida.
 
 
! Y que sean vapor,
cuando queramos que estas lleguen a las alturas,
para que el Buen Dios,
las distribuya mas sabiamente en forma de lluvia,
a todos sin distinción.!
 
 
! Benditas sean todas las palabras
de amor, que de ti procedan, pues
eso demuestra que tu corazón
esta en buenas manos.!
 
Sergio Perez Castañeda.
 

Publicado junio 29, 2006 por rosawrosa en Revoltijo...