Archivo para noviembre 2005

La milagrosa,un amor de leyenda.   Leave a comment

  
 
 
 
La Milagrosa, un Amor de Leyenda.
 
La historia de amor que vivieron Amelia Goiry de la Hoz y su primo José Vicente Adot Rabell, nació en el siglo XIX y contó desde el primer momento con la oposición de la familia de ella porque el joven era de mediana posición económica.
José Vicente fue de los muchos cubanos que se fueron a la manigua a luchar por la independencia de la Patria. Y Amelia esperó, amarga y pacientemente….. A finales del siglo, concluída la contienda, él regresó con grados de capitán del Ejercito Libertador Cubano, y sin perder un instante pidió en matrimonio a Amelia, con quien a pesar de los muchos obstáculos se unió en matrimonio el 25 de junio de 1900, en una sencilla ceremonia celebrada en los salones del Palacio de Balboa.
Veintitrés años tenía Amelia y la felicidad hacia juego con su rostro noble y bello. Así alejados de la alta aristocracia, vivían en un mundo de dichas que habían conquistado al fin, en nombre del amor.
Y en nombre del amor supieron del estado de ingravidez de Amelia, ¡Todo parecía tan completo!, pero, ¡hay de las cosas de la vida, tan hermana a los silenciosos surcos de la muerte!.
Amelia no sobrevivió al octavo mes de gestación. Debieron extraerle a la niña en intento desesperado por salvar su vida. Pero ambas fallecieron primero su hija y ella después.
La tragedia tuvo lugar el 3 de mayo de 1901. En el Cementerio Cristóbal Colón le fue dada sepultura a Amelia Goiry, y según dicen, la niñita fue colocada entre sus piernas.
Narran que desde ese día del entierro y durante cuarenta años que siguieron, José Vicente, visitó la tumba donde reposaban los restos del ser que más había amado en su vida. Se le veía tocar una de las 4 argollas de la tapa de la bóveda, la del lado del corazón, luego se paraba frente a la sepultura y permanecía largo tiempo en su soliloquio, conversando con ella.
Uno de los mejores escultores cubanos José Vilalta Saavedra, amigo de José Vicente, quiso llevar un poco de paz y afecto al desconsolado corazón del amante ofreciéndole una escultura que hizo de Amelia y que simboliza, en un bello conjunto escultórico, la maternidad.
José Vicente añadió algo nuevo al ritual: después de “Despertar a su amada”, tocando la argolla situada en la parte izquierda, la del corazón, conversaba con ella y se marchaba con el sombrero en el pecho, dando la vuelta por detrás de la escultura y retirándose despacio y solemnemente , sin dar la espalda jamás.
Dicen que expresaba que “a una dama no se le daba la espalda y menos a mi amada Amelia”.
Con el paso de los años, aquellos que observaron envejecer a José Vicente junto a la tumba de Amelia, le vieron partir para siempre el 24 de enero de 1941.
Desde entonces ya desde mucho antes, centenares de personas fueron atribuyendo milagros al sitio donde reposan los restos de Amelia , debido a la leyenda que narra que al abrir la sepultura ella estaba intacta y la criatura que había sido colocada entre sus piernas yacía entre sus brazos…
…¿Leyenda ó realidad? …
Lo cierto es que Amelia ha recibido el nombre de “La Milagrosa del Cementerio Cristóbal Colón”,  y hasta ella llegan miles de personas para realizar sus peticiones.
¡Ah!, algo importante que no debemos obviar sobre el amor de Amelia y José Vicente, es que en su lecho de moribundo él pidió que le alcanzaran la foto de su amor y apretándola contra el pecho, exclamó: “Ya me puedo ir para siempre con mi amada” y por esas cosas de la vida y de la muerte, sucedió que la argolla que tocó durante cuarenta años, la del lado del corazón, con la cual despertaba a Amelia, según la leyenda, desapareció del lugar, nadie sabe cómo.
Juntos reposan Amelia y José Vicente, quizás reafirmando esto que escuché alguna vez:
 
       “La muerte no es bastante”.
 
Autor desconocido por mí.
 
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Publicado noviembre 30, 2005 por rosawrosa en Cuentos...

Del sendero del mago – Deepak Chopra.   Leave a comment

 
 
 
 
 
DEL SENDERO DEL MAGO (fragmento) 
  
 
El más puro de los caballeros que sirvió a Arturo fue Galahad, a pesar de tener en común con el rey el hecho de haber sido concebido fuera del matrimonio. 
Aunque el hecho de que Galahad fuese hijo natural de Lancelot, no conllevaba estigma alguno,  cuando llego el día en que debía convertirse en paladín de una dama de la corte, el rey Arturo se opuso y manifestó su descontento.
– "No permitiré que seas el paladín de ninguna dama noble", declaró Arturo.
Galahad se ruborizó y tartamudeó:- "Pero mi señor, todo caballero debe servir a una dama para demostrarle la pureza de su amor".
"¿Qué sabes tu del amor?" Preguntó Arturo de una manera tan incisiva que Galahad se ruborizó todavía más intensamente.  "Si estás tan ansioso de luchar por una dama, te presentaré a tres para que escojas".
El rey mandó llamar inmediatamente a Margaret, una vieja lavandera de cabello cano y con verrugas en la nariz.  "¿Le servirás a ella por amor, gentil caballero?, -le preguntó Arturo. La confusión de Galahad fue enorme.  "No comprendo mi  señor" murmuró.
Arturo lo miró fijamente he hizo salir a la mujer.  "Traigan a otra", ordenó.  Esta vez trajeron a una niña recién nacida.  "Si Margaret te pareció demasiado vieja y fea, entonces ¿Qué piensas de esta dama? Es de noble cuna y no puedes negar su hermosura".  Aunque no había duda de que la niña era muy hermosa, la confusión de Galahad, iba en aumento.  Sacudió la cabeza.
"Este amor del que hablas es un amo difícil de complacer"  dijo Arturo. Mandó llamar a una tercera dama, y esta vez entró Arabela, una preciosa niña de doce años.  Galahad la miró y trato de reprimir la ira.  "Mi señor, es apenas una  jovencita y mi media hermana", dijo.
"Pediste una dama a la cual servir" dijo Arturo, "y he sido lo bastante generoso como para presentarte a tres.  Ahora debes decidir".
Galahad, estaba aturdido.  "¿Por qué te burlas de mí, de ese modo?", preguntó.
Arturo hizo un gesto con la mano, y en pocos minutos, salió todo el mundo del gran salón y ellos dos quedaron solos.  "No me burlo de ti", le dijo. "Trato de mostrarte algo que aprendí de mi maestro Merlín".
Galahad alzó los ojos y vio que el ceño de Arturo se había suavizado. "Mis caballeros dicen servir a sus damas por amor", prosiguió el rey, "y, a pesar de sus votos de amar castamente, la mayoría de las veces sienten pasión por aquellas a quienes sirven, ¿no es verdad?,  Galahad asintió. "Y cuanto más grande es su pasión por las damas, mayor es su celo de servirles, ¿verdad?, preguntó Arturo. El joven caballero asintió de nuevo. "Merlín me enseñó otra forma de amar", dijo Arturo.  "Piensa en la anciana, en la niña recién nacida y en la jovencita que es tu hermana.  Todas ellas son manifestaciones de lo femenino, y en la medida en que esas formas cambian, lo que llamas amor, cambia con ellas.  Cuando dices que estás enamorado, lo que realmente estás diciendo es que has satisfecho una imagen que llevas dentro.
"Así es como comienza el apego, con la inclinación por una imagen. Podrías afirmar que amas a una mujer, pero si ella llegara a traicionarte con otro hombre, tu amor se trocaría en odio.  ¿Por qué?  Porque tu imagen interior ha sido mancillada y, puesto que ésa era la imagen que amabas, el hecho de que haya sido traicionada, te provoca ira".
"¿Qué puedo hacer al respecto?", preguntó Galahad. "Mira más allá de tus emociones, las cuales cambiarán constantemente y pregúntate que hay detrás de la imagen. Las imágenes son fantasías que existen para protegernos de algo que no deseamos enfrentar.  En este caso se trata del vacío. A falta de amor por ti mismo, creas una imagen para tapar el vacío. De allí, el intenso dolor que causa un rechazo o una traición en el amor, porque deja expuesta la herida abierta de tu propia necesidad".
"El amor, es considerado como algo muy hermoso y elevado", se lamentó
Galahad, "no obstante, tú lo haces sonar como algo horrible".
Arturo sonrió. "Lo que SUELE considerarse amor, puede tener consecuencias terribles, pero ese no es el final de la historia.  El amor tiene un secreto. Merlín me lo contó hace muchos años, como yo te lo confío ahora: Cuando puedas amar a una anciana, a una niña y a una jovencita de la misma manera, serás libre para amar más allá de la forma.  Entonces se desatará dentro de ti la esencia del amor, que es una fuerza universal.  Y dejarás de sentir apego  -el llamado  silencioso, al cual obedece el amor".
 
Deepak Chopra.

Publicado noviembre 30, 2005 por rosawrosa en Cuentos...

Poema de un recuerdo – Gustavo A.Castiñeiras   Leave a comment

     
 
 
 
Poema de un recuerdo. 

Dime por favor donde no estás
en qué lugar puedo no ser tu ausencia
dónde puedo vivir sin recordarte,
y dónde recordar, sin que me duela.

Dime por favor en que vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,
y no el sentir que tú te encuentras lejos.

Dime por favor por qué camino,
podré yo caminar, sin ser tu huella;
dónde podré correr no por buscarte,
y dónde descanzar de mi tristeza.

Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol, que tiene luz tan solo,
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor donde hay un mar,
que no susurre a mis oídos tus palabras.

Dime por favor en qué rincón,
nadie podrá ver mi tristeza;
dime cuál es el hueco de mi almohada,
que no tiene apoyada tu cabeza.

Dime por favor cuál es la noche,
en que vendrás, para velar tu sueño;
que no puedo vivir, porque te extraño;
y que no puedo morir, porque te quiero.

Gustavo Alejandro Castiñeiras.

 
 
 

Publicado noviembre 30, 2005 por rosawrosa en Poemas.

Elservicio – Jacinto Benavente.   Leave a comment

 
 
 
El Servicio.  

Una bella princesa suspiraba por su felicidad y
su hada protectora le prometió que la conseguiría
si lograba conocerla al pasar por su lado…
Y pasaron como hermosas hadas:
La riqueza,
La alegría,
El poder,
La gloria.,
y la princesa creyó que todas ellas eran la Felicidad esperada,
y no era ninguna….
y pasó una vieja de pobre aspecto que, con ojos y semblante
de haber llorado mucho, sonreía, sin embargo, dulcemente.
¿Quién eres tú?,
pregunto la princesa.
“Si me sigues podrás saber mi verdadero nombre”,
y la princesa la siguió por caminos penosos,
y al fin la vieja mudó su triste aspecto en la
mayor hermosura del mundo.
“Tú eres la Felicidad”.
“No, la Felicidad no existe; yo soy el Servicio…,
pero de cuantas apariencias encubre la felicidad,
soy la más verdadera.
 
Jacinto Benavente.
 

Publicado noviembre 30, 2005 por rosawrosa en Revoltijo...

Te quiero.   Leave a comment

 
 
Te quiero.
 
Un día sin saber como ni porqué, empecé a amarte.
Jamás había sentido esa sensación tan bella.
Jamás había amado a nadie como te amo a ti.
En mi larga vida he amado a mujeres, muy pocas,
pero nunca me enamoré de ninguna como lo estoy de ti.

Noches de ensueño, madrugadas para no olvidar,
mañanas para conversar, tardes de trabajo juntos.
Días de silencios, atardeceres de discusiones,
noches de soledad, albas de insomnio, sin ti.
Siempre pensado como te sentirás, donde estarás?.

Pasión, éxtasis, compartir, vivir, amar, deseo.
Ser distintos a los demás, comunicación total.
Y a veces como si alguien cortase el cordón umbilical:
desconfianzas, celos, riñas, desconexión, nada,
silencios, palabras hirientes que se dicen sin querer.

Has transformado mi vida, mis hábitos, mi ser.
Llenaste mi vida, mi soledad, mi habitación de tu olor.
Cual alquimista has vertido en la copa, el embrujo de tu mirada,
el sabor dulce a fresas de tus labios, el suave tacto de tu piel.
Y al apurar esa copa, has hecho que jamás te pueda olvidar.

Pero todo esto amores ya lo sabes, tus oídos lo han escuchado,
tus ojos me han visto decírtelo cuando mis manos te acariciaban.
Ese amor que siento por ti está en todas partes, en el silencio,
en mis risas y mis lagrimas y ha impregnado tu corazón.
Estas dentro de mi en cada cosa que hago, digo o pienso.

En la soledad de la madrugada, con las estrellas por testigo,
te repito una vez mas, desde lo mas hondo de mi corazón:

Te Quiero…  

Autor desconocido por mí.


 

Publicado noviembre 30, 2005 por rosawrosa en Poemas.

¿Pirámides en el Amazonas? – Camilo Valdivieso R.   Leave a comment

 
 
                  
 

¿PIRáMIDES EN EL AMAZONAS?

Serían construcciones increíblemente desarrolladas, y en un sector totalmente inexplorado por ser humano alguno. (TERRA.cl)
SANTIAGO, noviembre 05, 2004.- En la tarde del 30 de diciembre de 1975, las zonas del parque nacional del Manú eran fotografiadas por el satélite
geoestacionario de la NASA Landsat II, el cuál se encargaba de explorar los
sectores selváticos de esta reserva del Perú.
La zona era cubierta por fotografías que podían hasta precisar el caminar de un hombre por esas zonas tan exuberantes de vegetación.
Para sorpresa de los científicos una de sus fotografías denotaba la extraña presencia de unos puntos perfectamente simétricos que se extendían en un diámetro aproximado de tres kilómetros en la cordillera del Pantiacolla –
una de las últimas estribaciones andinas-.
Estos puntos a los que bautizaron dots, parecían enseñar una geografía bastante diferente a las accidentadas zonas del Madre de Dios, ya que se podía llegar a observar lo que al parecer no correspondía a fallas
naturales, sino a construcciones increíblemente desarrolladas, y en un sector totalmente inexplorado por ser humano alguno.
Al principio la incertidumbre era presa de todos los científicos por lo que decidieron utilizar el método del rayo infrarrojo que lograba captar más que el ojo humano. Y el misterio se elevó cada vez más, ya que los dots aparecían de color blanco, demostrando que había algo más indescriptible en esos parajes del bosque tropical.
De esta manera se hicieron análisis de todo tipo tratando de llegar a una conclusión objetiva detrás de tan importante descubrimiento, así fue que decidieron enviar las fotos satelitales al "Interamerican Geographic
Institute" donde el ingeniero cartográfico A.T. Tizando recalcó lo sorprendente de las estructuras y defendió la teoría de que no podían haber sido creadas por la naturaleza, sino por el hombre…
Estas colosales manifestaciones describían las figuras de pirámides tan grandes como las de Egipto aproximándose a un tamaño de entre 150 y 200 metros de diámetro, y que se dividían en dos2 grupos de cinco, alineadas de dos en dos.
Sin duda que esta información llegó a oídos de exploradores, científicos e investigadores de lo insólito, quienes no dudaron de la veracidad de dichos descubrimientos y decidieron armar expediciones a las zonas selváticas anteriormente mencionadas. Muchas de esas expediciones jamás volvieron.
Las extrañas formaciones que se presentan en el Pantiacolla, han dado para las más diversas interpretaciones. Algunos investigadores han planteado su origen en ciertas civilizaciones antiguas, que controlando una gran tecnología, crearon estos colosos para habitarlos. Por otra parte, algunos escépticos aún creen que estas son formaciones netamente naturales, generadas a partir de la erosión, y que sus formas piramidales no son más que el roce de los ríos y el viento con la roca.
En algunas ocasiones se han tratado de hacer análisis directos de estas arquitecturas en plena selva, pero el esfuerzo ha sido en vano, puesto que han alcanzado las primeras construcciones, sin llegar a los sectores claves como serían las últimas edificaciones.
Thierry Jamón, arqueólogo y explorador de origen francés, después de dos semanas de investigación en la zona del pantiacolla quedó convencido que la clave del lugar queda aún por descubrir. Existe en la cumbre de la Sierra de
Pantiacolla – en quechua "el lugar donde se pierde la princesa"- mil lugares donde podría construirse un observatorio o un templo consagrado al culto de los "pirámides-apus". Y este templo podría tener relación con la Ciudad Perdida de los Inkas, el legendario Paititi, que se oculta quizá aún en alguna parte hacia el oeste del parque nacional del Manú.
“No lejos de allí debe ocultarse en alguna parte en este océano de vegetación, un lugar consagrado a la adoración de las pirámides. Fuimos hasta la cumbre de la cordillera, allí donde la vista del lugar permite visualizar el sitio en su conjunto. Un lugar religioso con relación seguramente a una ciudad importante, situada más al oeste en la selva,” enfatizó el explorador
El grupo de expediciones Andesenios Explorers, en sus diversas investigaciones por el lugar, ha captado la versión de los indígenas, quienes han mencionado en muchas ocasiones la existencia de una imponentes pirámides hacia la zona de Paratoari en donde nadie puede acceder, ya que fenómenos naturales como lluvias, vientos y hasta movimientos telúricos impiden el paso a los extranjeros. Incluso se habla de extraños símbolos en las paredes de estas arquitecturas, lo que denotaría su construcción por algún tipo de cultura antigua.
Para sorpresa de los exploradores, este relato calza completamente con antiguas investigaciones que han realizado en otros lugares del mundo y que para las tradiciones locales son sagrados, y en donde cualquier persona que intente traspasar las zonas prohibidas se encontrará con el flagelo de la naturaleza o de los dioses custodios. Cabe destacar que la posible ubicación de estas construcciones es casi imposible teniendo en cuenta que esas zonas se consideran como uno de los lugares más inhóspitos de la Tierra, ya sea por la gran cantidad de vegetación exuberante, como también por los peligros comunes de la selva: serpientes, arañas, jaguares y un sin número de bichos desconocidos.
En nuevas investigaciones se ha seguido utilizando la fotografía satelital, en este caso con apoyo de Spot Image en Francia, grupo que a través de sus laboratorios ha podido descartar formaciones naturales, dándole a la zona de Paratoari una importancia trascendental en pos de nuevos descubrimientos.
Al parecer la estructura piramidal no correspondería a ninguna cultura reciente en particular, sino que –según recientes investigaciones- se habría difundido por el mundo hace miles de años, bajo esta premisa podríamos
encontrar estas arquitecturas en muchos lugares del globo, así como también ruinas que pertenecieron a pirámides grandiosas, como estructuras que aún resisten el paso del tiempo.
Como ejemplo tenemos la pirámide de Ecuador, ubicada en la localidad de Malchingui. Este hallazgo fue revelado por el investigador Pino Turolla en el libro Más allá de Andes, esta pirámide está construida a partir cortes de piedra, y aunque no es muy grande, no hay duda que en el pasado cumplió con su objetivo natural. Cabe decir que las zona selváticas de Centro y Sudamérica, así como también los bosques de Asia y otras partes del mundo, han sido explorados en un porcentaje pequeñísimo. Por este motivo, es muy factible que se puedan seguir encontrando estructuras de este tipo.
En la localidad de Gympie; Australia, al Oeste de las Montañas azules se alza una estructura piramidal. Aunque está construida de bloques de granito enormes, tiene una altura aproximada de 100 pies. También fue encontrado un pequeño ídolo de piedra cerca de la Pirámide de Gympie, como se cree, representa al dios Egipcio "Thoth", teniendo en cuenta la forma de un mono que agarra el Tau o la Cruz de la Vida.
No podemos olvidar las pirámides encontradas el año 1970 por el doctor Ray Brown, cerca de las islas Bari en Bahamas, estas pirámides están bajo el océano, en un lugar conocido como la lengua.
Una de las estructuras más enigmáticas, son las hundidas cerca de Okinawa; Japón, y están localizadas entre 60 a 100 pies bajo la superficie del océano. Algunos investigadores hoy se preguntan si ese sector pudiese haber pertenecido al extinto continente de MU.
Lo curioso es que no sólo existe una estructura escalonada; sino que está acompañada por terrazas, y paredes finamente delineadas, círculos de piedra perfectos, y por si fuera poco, columnas hexagonales, lo que descarta cualquier tipo de origen natural. Teruaki Ishii, un profesor de geología de la Universidad de Tokio, cree que el sitio es en gran parte artificial, , y
sugiere una fecha de 8,000 A.C., otros han planteado una fecha de 12,000 años, lo que coincidiría con las épocas que narran los cataclismosterrestres que terminaron con la Atlántida y MU.
También en España, específicamente en la zona de Tenerife, que corresponde a las Islas Canarias, se encuentran las pirámides de Güímar. Desde 1991, las pirámides escalonadas de Güímar han sido investigadas por el famoso antropólogo noruego Dr. Thor Heyerdahl quien las considera parecidas en estilo a otras en México, Perú y la antigua Mesopotamia.
Por otra parte, también encontramos estructuras piramidales en China, Perú, México, etcétera.
No se entiende por qué la existencia de las pirámides chinas no ha trascendido hasta ahora, teniendo en cuenta que los norteamericanos las conocían al menos desde finales de la II Guerra Mundial. Significativamente, la zona donde se enclavan (en la provincia de Shensi) es una "zona prohibida".
CENTROS DE ENERGÍA
Para los grupos que se dedican al desarrollo espiritual las pirámides tienen otro rol, el que aún no se ha masificado pero que sería la base de sus construcciones en todo el mundo.
La facultad de condensar una gran cantidad de energía, de esta forma lejos de ser meros monumentos funerarios, constituiría el epicentro de numerosas energías cósmicas íntimamente unidas a las fuerzas telúricas de nuestro planeta. Estas energías podrían ayudar a transformar nuestra vida y a neutralizar las fuerzas negativas que nos impiden un desarrollo tanto material como espiritual.
También, estas arquitecturas puestas en lugares claves del planeta, podrían llegar a estabilizar la corteza terrestre, anulando las catástrofes naturales, y permitiendo un desarrollo más estable de la Tierra.
La pirámide de base triangular representaría el equilibrio perfecto, es decir, tanto físico, como mental y espiritual. Se cree que un ser humano que alcance un equilibrio total en sus tres planos, podría llegar a tener el mismo efecto de una arquitectura piramidal, recepcionando energías muy poderosas y filtrándolas al éter de la humanidad.

CAMILO VALDIVIESO R.

 

 

Publicado noviembre 30, 2005 por rosawrosa en Revoltijo...

Pensando en tí – Alicia von Stamwitz   Leave a comment

 
 
  
                  
 Pensando en tí.  
 
La de Sophie apenas se veía en medio de la gris luz invernal del cuarto de estar. Ella dormitaba en el sillón de brazos que le había comprado Joe para su aniversario cuarenta. La habitación estaba cálida y silenciosa. Afuera, nevaba un poco.
A la una y cuarto, el cartero dobló la esquina de la calle Allen. Estaba atrasado en su ruta, no por la nieve, sino porque era el día de San Valentín y había más correo que de costumbre. Pasó frente a la casa de Sophie sin levantar la vista. Veinte minutos más tarde, subió de nuevo a su camioneta y partió.
Sophie se movió un poco que el vehículo del correo se alejaba, luego se sacó los anteojos y se pasó por la boca y los ojos el pañuelo que siempre llevaba en la manga. Se levantó, usando el brazo del sillón como apoyo, se enderezó lentamente y alisó la falda de su vestido de entrecasa verde oscuro.
Sus pantuflas hicieron un ruido suave al arrastrar ella los pies sobre el piso desnudo, camino a la cocina. Sophie se detuvo frente a la pileta para lavar los dos platos que había dejado sobre la mesada después del almuerzo. Luego llenó un vaso de plástico con agua hasta la mitad y tomó sus píldoras. Era la una y cuarenta y cinco.
Había una mecedora en la sala, frente a la ventana. Sophie se acomodó allí. En media hora más los chicos comenzarían a pasar en dirección a sus casas, después del colegio. Sophie esperó, hamacándose y contemplando la nieve.
Los varones vinieron primero, como siempre, corriendo y gritando cosas que Sophie no podía oír.
Ese día hacían bolas de nieve mientras caminaban y se las arrojaban unos a otros. Una bola de nieve no llegó a su objetivo y chocó con violencia contra la ventana de Sophie. Ella se echó hacia atrás enseguida, y la mecedora se deslizó más del borde de la alfombra rústica ovalada.
Las chicas holgazaneaban detrás de los varones, de a dos y de a tres, cubriéndose la boca con sus manos enguantadas mientras emitían risitas nerviosas.
Sophie se preguntó si se estarían contando cuántos mensajes de San Valentín había recibido en la escuela. Una chica muy bonita, de largo cabello castaño, se detuvo y señaló la ventana desde donde Sophie escondió la cara detrás de la cortina, de repente cohibida.
Cuando volvió a mirar hacia fuera, los chicos ya se habían ido. Hacía frío junto a la ventana, pero permaneció allí, observando cómo la nieve cubría las huellas de los colegiales.
La camioneta de un florista desembocó en la calle Allen. Sophie la siguió con los ojos. Se movía lentamente. Dos veces se detuvo y volvió a avanzar.
Luego el conductor estacionó frente a la casa de la señora Mason, su vecina.
“¿Quién le enviará flores a la señora Mason?- se preguntó Sophie-. ¿La hija de Wisconsin? ¿ O su hermano?. No, su hermano está muy enfermo. Debe de ser su hija. Que gentil de su parte”.
Las flores hicieron que Sophie pensara en Joe y, por un instante, ella dejó que el doloroso recuerdo la invadiera. Al día siguiente era quince de febrero.
Habían pasado ocho meses de su muerte.
El florista estaba llamando a la puerta de la señora Mason. Llevaba una larga caja roja y verde, una tablilla para hacer anotaciones. Parecía que no que no había nadie en casa. ¡Claro!. Era viernes, y la señora Mason tejía en la iglesia los viernes por la tarde. El repartidor miró a su alrededor, luego se dirigió a la casa de Sophie.
Ella se  levantó  de la mecedora con algo dificultad y se paró junto a la cortina. El hombre golpeó. Las manos de Sophie temblaban cuando se arregló el pelo. Llegó al vestíbulo delantero al tercer golpe.
-¿Sí?- dijo, espiando por la puerta ligeramente entreabierta.
-Buenas tardes señora- respondió el hombre en voz bien alta-. ¿Aceptaría una entrega en nombre de su vecina?.
-Sí- dijo Sophie, mientras abría bien la puerta.
-¿Dónde quiere que las ponga?- preguntó el hombre con cortesía, al entrar en la casa.
-En la cocina, por favor. Sobre la mesa.
El hombre le parecía muy grande a Sophie. Casi no alcanzaba a verle la cara entre la gorra verde y la espesa barba. Sophie se alegró de que se fuera enseguida y cerró la puerta detrás de él.
La caja era tan larga como la mesa de la cocina. Sophie se acercó y se inclinó para leer la etiqueta: “CASA NATALIE” – Flores para todas las ocasiones”.
El poderoso perfume de las rosas la envolvió. Cerró los ojos y respiró con más lentitud, imaginando unas rosa amarillas. Joe siempre las había elegido de ese color. “Para mi rayo de sol”, decía, al presentarle un ramo fuera de lo común. Reía complacido, la besaba en la frente, luego le apretaba las manos entre las suyas y le cantaba “Eres mi rayo de sol”.
Eran las cinco de la tarde cuando la señora Mason llamó a la puerta de Sophie. Ella estaba aún junto a la mesa de la cocina. Pero, ahora, la caja con las flores estaba abierta  y Sophie sostenía delicadeza las rosas sobre su falda, balanceándose ligeramente mientras acariciaba  los delicados pétalos amarillos. La señor Mason  volvió a golpear pero Sophie no la oyó, y al cabo de unos minutos la vecina se marchó.
Sophie se levantó poco después, dejando las flores sobre la mesa de la cocina. Tenía las mejillas sonrojadas. Arrastró un banco sobre el piso de la cocina y sacó un florero de porcelana blanca del estante más lato de la alacena. Con una copa, llenó el florero de agua, luego, tiernamente, arregló las rosas y las hojas y llevó todo al cuarto de estar.
Sonreía al llegar al centro de la habitación. Dio una media vuelta y comenzó a inclinarse y girar en pequeños círculos lentos. Con pasos livianos, llenos de gracia, recorrió el cuarto de estar, fue a la cocina, al vestíbulo, y volvió. Bailó hasta que se le aflojaron las rodillas, entonces se dejó caer en el sillón de brazos y se durmió.
A las seis menos cuarto, Sophie se despertó sobresaltada. Alguien estaba golpeando, esta vez en la puerta trasera. Era la señora Mason.
-Hola Sophie – dijo su vecina -. ¿Cómo está?.
Golpeé a las cinco y me preocupé un poco cuando no contestó. ¿Estaba durmiendo una siesta? – Siguió parloteando mientras se limpiaba las botas  en el felpudo de la entrada, para luego entrar en la casa.
-Odio la nieve, ¿ y usted?  En la radio dicen que tendremos quince centímetros hacia la medianoche, pero uno nunca puede confiar en ellos, ya se sabe.
¿Recuerda el invierno pasado, cuando pronosticaron doce centímetros y tuvimos treinta? ¡Treinta! Y dijeron que ese año sería más suave. ¡Ja! Hace semanas que la temperatura no sube a más de cero.
¿Sabe que el mes pasado mi cuenta de combustible fue de 263 dólares? ¡Por mi casita!.
Sophie la escuchaba a medias. De repente había recordado las rosas y se estaba poniendo roja de vergüenza. La caja de flores vacía estaba detrás de ella, sobre la mesa de la cocina. ¿Qué le diría a la señora Mason?
-No sé cuanto tiempo más voy a poder seguir pagando las facturas. ¡Ojalá! mi Alfred, que  Dios lo bendiga, hubiera sido tan cuidadoso con el dinero como su Joseph! ¡Joseph! ¡Oh, caramba! Casi me olvido de las rosas.
Las mejillas de Sophie ardían. Empezó a tartamudear una disculpa, haciéndose a un lado para que se viera la caja vacía.
-Ah, qué bien – la interrumpió la señora Mason – Ya puso las flores en agua. Entonces vio la tarjeta. Espero que no la haya sobresaltado ver la letra de Joseph. Él me pidió que le trajera las rosas el primer año, así yo podía explicarles en su nombre. Joseph no quería alarmarla. Su “Fondo para rosas “, creo que lo llamó. Lo arregló todo con el florista el pasado mes de abril. Un hombre tan bueno su Joseph…
Pero Sophie había dejado de escuchar. Su corazón latía a toda velocidad cuando ella tomó el pequeño sobre blanco en el que antes no había reparado. Había estado junto a la caja de flores todo el tiempo. Con manos temblorosas, sacó la tarjeta.
“Para mi rayito de sol – decía -. Te quiero con todo mi corazón. Trata de estar contenta cuando pienses en mí. Con todo mi amor, Joe”
Alicia von Stamwitz.
 

Publicado noviembre 29, 2005 por rosawrosa en Cuentos...